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Modelos de crecimiento endógeno

MODELOS DE CRECIMIENTO ENDÓGENO

Contabilidad y finanzas

I. CONCEPTO

Los modelos de crecimiento endógeno, o Nueva Teoría del Crecimiento, se desarrollaron a partir de los años ochenta del siglo XX tratando de incorporar a la teoría del crecimiento clásica dos cuestiones principales: una explicación del progreso técnico, basada en las decisiones económicas adoptadas por los agentes económicos –de ahí su nombre de crecimiento endógeno- y la posibilidad de que haya rendimientos crecientes a escala.

La Nueva Teoría no está formada por un único modelo canónico como ocurría con la teoría del crecimiento desarrollada durante los años sesenta, basada fundamentalmente en el modelo de Solow, sino en un conjunto de modelos heterogéneos pero con el objetivo común de dar respuesta a algunas limitaciones del enfoque tradicional del crecimiento.

II. LA TEORÍA DEL CRECIMIENTO “EXÓGENO”

La teoría del crecimiento (neoclásica) moderna se desarrolló fundamentalmente a partir de un artículo publicado en 1956 por el economista norteamericano R. Solow. Este trabajo planteaba el ritmo de crecimiento de una economía representada por una función de producción caracterizada por la existencia de rendimientos decrecientes de cada factor por separado (productividad marginal cada vez menor) y rendimientos constantes a escala (duplicar la dotación de todos los factores de producción supone duplicar el tamaño de la producción):

Y = F (A, K, L)

Donde Y es la producción, K el stock de capital, L la población y A la productividad total de los factores.

Si no se considera el progreso técnico (aumentos de A), el crecimiento de la renta per capita de esta economía depende completamente de la acumulación de capital. Si se incrementa el porcentaje de renta que se ahorra e invierte, la economía crece más rápidamente en términos per capita. Ahora bien, como consecuencia de los rendimientos decrecientes, este crecimiento económico se agota. Llega un punto en que todo el capital que se invierte se destina a cubrir el desgaste del capital existente –la depreciación total crece al aumentar el stock de capital instalado- con lo que la relación capital trabajo y la renta per capita dejan de crecer. Es decir, han alcanzado un nivel más alto (el país es más rico) pero no continúan creciendo. La única vía por la que puede continuar creciendo la renta per capita a largo plazo, cuando ya se ha alcanzado lo que se conoce como “estado estacionario” es el progreso técnico: aumentos de la productividad que no dependen directamente de la acumulación de capital.

Lo que esto significa es que, a largo plazo, la teoría dice que el crecimiento económico depende del progreso técnico. Pero éste es “maná caído del cielo”: el modelo no explica cuál es su origen, con lo que en realidad tampoco es capaz de explicar el propio crecimiento económico. Esto provocó la crisis de la teoría del crecimiento durante los años setenta, y la aparición a mediados de los años ochenta de los modelos de crecimiento endógeno para tratar de resolverla. Entre los autores precursores de esta nueva teoría es preciso destacar al economista americano Paul Romer.

III. CARACTARÍSTICAS Y TIPOLOGÍA DE LOS MODELOS DE CRECIMIENTO ENDÓGENO

Los modelos de crecimiento endógeno se caracterizan, en primer lugar, por considerar que el conocimiento (recogido en la función de producción a través del término A) es otro factor de producción, que además es acumulable a través de la asignación de una parte de los recursos económicos a su producción (por ejemplo, a través de los gastos en investigación y desarrollo). Una segunda característica de estos modelos es que los factores acumulables (K, capital, que incluye tanto el capital físico como el humano, y A, conocimiento) no están sujetos a la existencia de rendimientos decrecientes, y por tanto pueden aparecer rendimientos crecientes a escala, al contrario que en el modelo tradicional de Solow. Esto abre la posibilidad de que el modelo genere un crecimiento per cápita permanente sin tener que recurrir a un factor exógeno.

A partir de estas dos ideas comunes, pueden distinguirse cuatro tipos de modelos de crecimiento endógeno:

  • - Modelos AK, en el que la función de producción (Y = AK) presenta rendimientos constantes del capital (entendido en sentido amplio), de forma que el crecimiento no tiende a agotarse. La tasa de crecimiento de la economía depende completamente de la tasa de ahorro y acumulación de capital.
  • - Modelos de learning-by-doing, en el que la propia acumulación de capital por parte de una empresa genera mejoras de la productividad y aumentos de la producción del resto de empresas, dando pie a la aparición de rendimientos crecientes. La formalización de este supuesto se lleva a cabo endogeneizando el término A en función del factor de producción K. Cuanto mayor es el stock de capital, mayor es también su productividad.
  • - Modelo de capital humano, en la que A se interpreta como un factor acumulable a través de las inversiones que se realizan en educación. Esta acumulación de capital humano genera además un efecto positivo sobre el resto del sistema, lo que permite que en el conjunto del sistema aparezcan los rendimientos crecientes a escala.
  • - Modelos de crecimiento con I+D, en los que las innovaciones técnicas no son exógenas sino que, en realidad, son el resultado de las decisiones tomadas por las empresas en relación con la cantidad de recursos destinados a esta actividad. Por tanto, cobra especial relevancia el análisis de las características económicas peculiares del bien “conocimiento” (bien no rival y sólo parcialmente excluible que genera economías externas positivas) y de las políticas económicas necesarias para asegurar que la provisión se aproxima al nivel óptimo socialmente, que normalmente será superior al óptimo privado.

Jorge Uxó González

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